07/07/04

(tomado de Rio Negro)

Fuerte embestida de Kirchner contra sectores críticos de la Iglesia

El presidente Kirchner arremetió ayer contra algunos obispos que advirtieron sobre la virulencia de la protesta piquetera, responsabilizándolos por haber avalado el proyecto de concentración económica de las últimas décadas, en un acto en Casa de Gobierno.
“No estoy dispuesto a que algunos expresen cosas con la banalidad que la expresan, tanto de la dirigencia política como algunos pastores de la Iglesia”, sostuvo el presidente y criticó la “extrema hipocresía” de esos grupos.
Kirchner disparó directamente, aunque sin nombrarlo, contra el arzobispo de La Plata, monseñor Héctor Aguer, a quien calificó como "fiador de un financista que estuvo preso", en alusión al ex banquero Francisco Truso, que fue excarcelado meses atrás gracias al pago de una fianza de 150.000 pesos (unos 50.000 dólares) de la que se hizo cargo Aguer.
No obstante, el primer mandatario diferenció a este sector de la Iglesia de la tarea social de otros sacerdotes, a la que definió como "espectacular". También convocó a los obispos a acercarle sus "ideas" a la Casa Rosada para atender la exclusión social y los problemas de los que menos tienen.
Las declaraciones del presidente significaron un mayor distanciamiento en la ya fría relación con la Iglesia, que en las últimas semanas protagonizó una dura ofensiva contra Carmen Argibay, la candidata del Presidente a ocupar la Corte Suprema de Justicia y quien se autodefinió como atea y partidaria del aborto. Hoy podría ser aprobado su ingreso en el Senado.
Aguer dijo el sábado pasado en un programa de televisión que la situación social del país "se ha crispado excesivamente y nosotros notamos que el conflicto está saliéndose de madre" y pidió "extremar la sensatez y la cautela".
La advertencia de Aguer se sumó a la de otros representantes de la Iglesia que manifestaron preocupación por la injusta distribución de la riqueza y la decisión del Gobierno de no reprimir la protesta social callejera.
Tanto el Arzobispado de Buenos Aires como el Episcopado dijeron ayer que "no van ha hablar sobre el tema".
Kirchner respondió también a representantes de la oposición política, como el ex presidente Raúl Alfonsín (1983-89), quien reclamó el martes "acción policial" contra los piqueteros, en declaraciones hechas en Madrid al diario La Nación.
"Hay algunos sectores que son los que conformaron este país concentrado económicamente y con tanta injusticia que quieren que aquellos que sufren la marginación se pongan violentos para justificar su acción porque les molesta escuchar a los que sufren", dijo Kirchner.
Agregó que "hace 30 años que se entró a cumplir un proyecto de pobreza y hambre que muchos avalaron de distinta forma" y reclamó a "algunos pastores de mi propia Iglesia que miren la historia y cuál fue su compromiso durante todo este tiempo".
Kirchner prometió que trabajará para "crear puentes de plata de convivencia, de amor y de soluciones" para atender la exclusión social, al tiempo que resaltó la tarea de las organizaciones sociales en la construcción de viviendas a través de la conformación de cooperativas de trabajo. "Por cada bofetada pongamos la otra mejilla, construyamos una Argentina distinta", dijo el presidente.
Kirchner hizo estas declaraciones durante el acto de lanzamiento del "Banco Social de Tierras" destinado a facilitar el acceso a la tierra a los pobres y empezar a dar respuesta a la emergencia habitacional que sufre una importante franja de argentinos.
La entidad hará un registro de tierras fiscales ociosas a las que podrían acceder la población urbana pobre y desempleada y en el área rural los productores familiares, minifundistas y poblaciones aborígenes.
(AFP, DyN y Télam)



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