Sobisch y la coparticipación
(tomado de Rio Negro)
Sobisch no firma, pero negocia
El gobernador neuquino se tomará un tiempo en las negociaciones con Nación por
la coparticipación federal. Por el momento no firmará en adhesión al proyecto
oficial. Criticó la falta de equidad en el reparto y quiere precisiones sobre
el modo en que se implemetará el fondo de asistencia social.
BUENOS AIRES (ABA).- El gobernador neuquino, Jorge Sobisch, señaló que en las
actuales circunstancias no va a adherir al proyecto de coparticipación del
gobierno nacional, aunque indicó que hay posibilidades de "negociar y
acercar posiciones". Así lo manifestó tras reunirse ayer en la Casa de
Gobierno durante una hora con el presidente, Néstor Kirchner, y el jefe de
Gabinete, Alberto Fernández.
El mandatario neuquino subrayó que la principal diferencia que tiene con la
administración central pasa por el 24 % que se reserva Nación para distribuir
entre las provincias, porcentaje sobre el cual Sobisch deslizó que puede
prestarse a un "manejo político" que beneficie a las jurisdicciones
cercanas al oficialismo.
En eso se basó el jefe del Ejecutivo neuquino para decir que el encuentro tuvo
un contenido "político" más que económico.
El mismo exigió que el reparto sea equitativo, esté plasmado por escrito, y
dependa de la ley.
Por su parte, Alberto Fernández -afectado de un fuerte estado gripal-, deslizó
que "hay puntos de coincidencia con Sobisch y otros que nos separan",
considerando que el punto más difícil de sanjar es el modo en que se
implementará el fondo de asistencia social.
"Hay aspectos difíciles de compatibilizar entre lo que plantea Neuquén y
las necesidades de otras provincias", reconoció el titular de la jefatura
de Gabinete, agregando que "algunas objeciones del gobierno neuquino las
consideramos y corregimos, aunque quedan puntos que nos distancian sobre los que
debemos trabajar".
Fernández señaló que Kirchner se interesó especialmente por las obras
pendientes en la provincia, las que Sobisch definió como de carácter
internacional. En concreto se habló del ferrocarril trasandino (en la zona
de Zapala y lindante con Chile), y Chihuidos II (para la zona de Cutral- Co
que requiere de créditos internacionales).
Sobisch propone que se vuelva al esquema de 1992 con un 57% de fondos para las
provincias y un 43 % para Nación, y no al revés como ocurre actualmente; y en
cuanto a la coparticipación secundaria, el esquema que propone es que se
distribuya entre las provincias según los siguientes parámetros: Por
eficiencia provincial: 20 %, Población: 20 %, NBI (necesidades básicas
insatisfechas): 30 % y por el PBI provincial: 30 %.
Además, el gobernador de Neuquén sostuvo que a su provincia se le siguen
adeudando un millón de pesos mensuales en carácter de reconocimiento a las
provincias que reciben menos coparticipación.
En definitiva, Sobisch sostuvo que si se avanza con un "paquete de
negociación" que incluya los temas mencionados podría flexibilizar su
posición.
Por otra parte, rechazó la posibilidad de que puedan coparticiparse las
retenciones, dado que se opone a que estas últimas se prolonguen en el tiempo.
"Es una medida de "emergencia" y no puedo pedir que se reparta lo
que no quiero que exista", espetó Sobisch quien se negó a opinar sobre el
conflicto de Kirchner con el gobernador bonaerense Felipe Solá. "No
conozco el detalle sobre los números", dijo Sobisch antes de caracterizar
a dicha puja como eminentemente "política".
Fin para la ronda con los gobernadores
Con la visita de Sobisch, el gobierno nacional concluyó ayer la ronda de
consulta con los mandatarios por el proyecto de Ley de Coparticipación Federal.
Aunque se esperaba además un nuevo encuentro con el bonaerense Felipe Solá
-con quien se atravesó la situación de mayor tensión-, esta reunión fue
postergada en principio para hoy, aunque nadie la confirmó oficialmente.
Sobisch y Solá habían quedado afuera la semana pasada de la agenda de
reuniones que había organizado el gobierno nacional con cada uno de los
gobernadores por la coparticipación federal.
Si bien el bonaerense se reunió el viernes con el presidente, tras una semana
de duros cruces y acusaciones mutuas, no logró llegar a un acuerdo definitivo
por lo que las deliberaciones iban a continuar esta tarde con Alberto Fernández.
Sin embargo, los dos, Fernández y Solá, adujeron "estado gripal" por
lo que debieron postergar el encuentro en el que tenían que debatir la
coparticipación para Buenos Aires.
Solá permaneció en la residencia, detrás de la sede gubernamental bonaerense,
y suspendió todas las actividades que tenía previstas, entre ellas una reunión
con rectores de universidades nacionales con asiento en la provincia y otra con
gremios por el tema salarial.
Allegados al gobernador, sin embargo, salieron a aclarar que "está todo
bien, hay buen diálogo y no hay que hacer ninguna lectura política" de la
postergación. "Hablaron los dos; los dos se avisaron que estaban
engripados y sabíamos que Alberto sí iba a participar de otras
actividades", relató la fuente consultada, quien sintetizó la situación
con una figura automovilística: "Pusimos el marcador en cero de
nuevo". (Télam)