20/07/04
Sobre la venta de territorio a capitales
franceses, mensaje relacionado:
Sigue la joda, se venden 70000 hectareas en Rio Negro http://www.patagoniaargentina.8m.net/noticias/noticia090704.htm
(tomado de Rio Negro)
Polémica por venta de tierras en
Somuncura
Un campo ubicado en el área protegida fue vendido hace un año. Poco puede
hacer el Estado en operaciones particulares, afirman.
VIEDMA (AV)- La venta a capitales argentinos y franceses del campo "El
Puntudo" ubicado en el Area Natural Protegida de la Meseta de Somuncura,
despertó una reciente polémica pese a que la operación inmobiliaria data de
casi un año atrás. Río Negro autorizó allí en febrero pasado la esquila de
guanacos silvestres para facilitar la exportación de fibras sin ningún
impedimento porque no tiene facultades como para intervenir sobre una propiedad
privada.
En los últimos días surgieron, por la difusión de una carta de un particular,
denuncias sobre que un campo de 70.000 hectáreas en el área protegida Meseta
de Somuncura pasaría a manos francesas.
Según algunas fuentes oficiales, la transacción se realizó un año atrás
sobre la propiedad ubicada a unos 100 kilómetros de Valcheta. Habría
pertenecido a una familia de apellido Cechi, y al parecer, hacía varios años
que el establecimiento estaba para la venta.
Incluso se mencionó que la compra -con la intención de desarrollar proyectos
de explotación de ese tipo de camélidos- sería incompatible con los objetivos
previstos en la Ley Provincial Nº 2.669 que en 1993 creó el Sistema Provincial
de Areas Naturales Protegidas.
Más allá de que está en vigencia esa norma, la falta de reglamentación y de
un Plan Maestro del área suele chocar con los intereses que defienden a
rajatabla su intangibilidad. Tiempo atrás, el Consejo Provincial de Ecología y
Medio Ambiente (Codema) debió mediar en una puja entre entidades ecologistas y
organizadores de una competencia de rally, y consensuar el desvío del recorrido
dado que el trazado original ponía en riesgo el ecosistema.
Al respecto, el presidente del Codema, Oscar Echeverría, admitió los
perjuicios que causa la demorada confección del plan de manejo pero advirtió
que si así lo hubiera "se le pueden impedir (a los propietarios) ciertas
cuestiones en el uso de recursos naturales, pero no la venta" de un
establecimiento agropecuario como el mencionado.
Insistió en que la provincia sólo puede tener derecho de preferencia e
intervenir cuando se trata de tierras fiscales, y no es éste el caso, sino una
propiedad privada anterior a toda intervención del Estado para su protección.
Luego explicó que en la actualidad se está trabajando sobre el plan de manejo
pero lo único que se puede conseguir con esa regulación es "delimitar el
área externa". Agregó que se trabaja sobre un sistema de control de
ingresos porque hay empresas que difunden las bellezas turísticas, por lo tanto
"nosotros queremos intervenir" porque "necesitamos que en el
desarrollo de esta actividad haya un beneficio directo para el poblador".
Por su parte, el director de Fauna, Mauricio Faillá, comentó que para
autorizar el "encierro" de guanacos silvestres para su esquila se le
pidieron a la empresa compradora estrictos requisitos que cumplieron totalmente
como la entrega de una copia de la escritura del inmueble.
Si bien no pudo confirmar a nombre de quien está la propiedad, dado que las
gestiones las hizo una persona de apellido Montes, mencionó que se trataría de
empresarios argentinos y franceses que abrieron una cadena de comercialización
en el viejo continente. Reafirmó que este tipo de prácticas se desarrollaron
en varios puntos de la Línea Sur con la autorización del Ministerio de la
Producción porque "es todo muy correcto y no tiene nada de malo".
Ese atrayente lugar -de un millón de hectáreas- forma parte de las áreas
naturales protegidas de Río Negro y se caracteriza por reunir numerosas
especies endémicas y porque atesora paisajes imponentes y expresiones
rupestres.
Entre las especies vulnerables figuran la Mojarra Desnuda en el arroyo Valcheta,
única en el mundo. También entre las rarezas se cuentan la ranita de
Somuncura, la lagartija de las rocas, algunas subespecies del piche patagónico
y un habitante de las rocas, llamado pilquín o chinchillón. Junto a una escasa
población, otro de los referentes es el cerro Corona.
Una ley a la que le falta la reglamentación esencial
El Sistema Provincial de Areas Naturales Protegidas incluye a territorios
naturales o seminaturales comprendidos en ciertos límites bien definidos,
afectados a protección legal y manejo especial para lograr objetivos de
conservación. Pueden pertenecer al Estado o ser de propiedad privada, pero
siempre manejadas de acuerdo a normas fijadas por autoridades estatales. La
norma que las cobija hace referencia al uso racional y sostenido de los predios,
contempla el impacto ambiental y permite la recreación y el esparcimiento turístico.
Falta reglamentar el artículo 12 en el que la norma establece el plan de
manejo, la zonificación adecuada y la categorización de acuerdo a valores
científicos y económicos que regulen el uso humano, minero, explotaciones
agropecuarias, caza y pesca controladas.
En Río Negro existen 10 áreas de este tipo. Al Sur, con el límite marítimo
del Paralelo 42 se encuentra Puerto Lobos, luego Islote Lobos (entre el ex
puerto mineralero de Sierra Grande y Las Grutas), la bahía de San Antonio,
Caleta de los Loros y La Lobería. También se asignó preferencia al Parque
Cretácico (cercano a Cipolletti), Río Azul-Lago Escondido, naciente del Río
Limay-confluencia Río Traful, la Meseta de Somuncura y el bosque petrificado de
Valcheta. (AV)